El Barça de las 5 copas comenzó su andadura en el mundial de clubs con el flamante balón de oro en el banquillo, Guardiola prefirió no arriesgar, tal y como se venía especulando a lo largo de la semana, y darle un nuevo voto de confianza a Pedrito, ahora Don Pedro. Los culés volvieron a mostrar una preocupante lentitud en su juego y el Atlante mexicano apenas tardó 5 minutos en aprovecharlo. Un error en la defensa de Marquez y Alves tras un saque largo del guardameta argentino Vilar fue aprovechado por el rapídisimo Gullermo Rojas que, tras evitar a Valdés, marcó a placer. Es el tercer gol de este tipo que encajan los de Guardiola en los últimos partidos (Athletic, Deportivo, Atlante) y el segundo en el que Alves, especialmente despistado en la primera parte, se ve involucrado.

Sin embargo, el resultado no reflejaba la realidad del partido, el Barcelona dominaba desde el primer minuto y el Atlante no volvió a generar peligro en el área de Valdés en toda la primera mitad. Tras el gol, el Barcelona incrementó el ritmo y la presión buscando el empate, pero todo quedó en un amago y la falta de conexión entre el centro del campo y los delanteros junto con el buen trabajo de los mexicanos evitaron que Iniesta y Pedro entraran en juego mientras Zlatan hacía la guerra por su cuenta.

Fue en un corner, tras un par de claras oportunidades, cuando Busquets logró marcar tras rematar un rechace en un remate de cabeza de Yaya Touré . Este gol dió tranquilidad al Barcelona que, ahora sí, pudo ejercer su habitual juego de posesión sin ansiedad y puso en apuros a Vilar en un par de ocasiones antes del descanso.

En la segunda parte el Atlante quiso reaccionar pero Xavi e Iniesta supieron esconder el balón. Sin embargo, el Barça seguía jugando a un ritmo demasiado lento como para sorprender a sus rivales, bien colocados en todo momento. En el minuto 53 de partido Guardiola optó por sacar a Messi por Touré, colocando a Iniesta en la medular, y a Piqué por Marquez, que volvió a demostrar que se encuentra en un bajísimo estado de forma. Este cambio revolucionó totalmente el partido. La movilidad del argentino actuando de falso 9 permitió a Ibrahimovic descolgarse al centro del campo, participando así mucho más en el juego tras su discreta primera parte. Y fue, tras un magnífico pase del sueco a desmarque de Messi, que este marcó el segundo gol del Barcelona en el primer balón que tocaba, tras controlar y regatear a Vilar.

El Atlante no se desmoronó y logró crear alguna que otra oportunidad de gol poniendo a prueba a un estupendo Valdés, pero el Barça, ya con el resultado a favor, se sentía muy cómodo en el campo y, tras una espectacular jugada de Iniesta que habilitó a Pedro con un pase milimétrico, el canario logró marcar el tercer gol convirtiéndose así en el primer jugador de la historia que logra marcar en 6 competiciones diferentes. A partir de ese momento sólo hubo un equipo en el campo, Guardiola hizo su último cambio sacando a un renqueante Iniesta (Acabó tocado) por Bojan, rehubicando a Messi en el centro del campo para dormir el partido.

La importancia de tener a Messi

La aportación de Messi al equipo es fundamental. El argentino define en todas las citas importantes, ya sea de inicio o como revulsivo desde el banquillo, pero aporta mucho más que eso. Como pudimos ver en la tarde de ayer, Leo Messi hace mejores a sus compañeros, mejora las prestaciones de un Ibrahimovic que, sin su apoyo, es la única referencia en ataque. Su movilidad arriba genera enormes espacios que, tanto el sueco como Pedro, supieron aprovechar ayer y libera la banda para las subidas de un Alves que se sintió muy perdido en la primera parte. Pero, del mismo modo que golea como cualquier gran delantero centro, es un excelente compañero para Xavi en el centro del campo, como pudimos ver ante el Real Madrid con 10, el Inter o el Atlante. Cuando juega en la medular y une su talento con el de Xavi e Iniesta es casi imposible que el barça pierda un balón.

El próximo Sábado podremos volver a disfrutar de su calidad en la esperada final del Mundialito ante el Estudiantes de la "Brujita" Verón. No será fácil, pero haber empezado sufriendo ante el Atlante es una buena forma de preparar este partido.