Ometecuhtli y Omecihuatl, Señor Dos y Señora Dos, un solo dios dual, él y ella es nuestro padre y madre del universo, "Señor y Señora de Nuestra Carne y Sustento", continuidad de nuestra existencia, verdadero ser, nos confiere a cada cosa su naturaleza, es "el uno mediante quien todos vivimos".

'' Nadie puede ser,

nadie puede ser amigo
del que hace vivir a todo;
solamente es invocado,
sólo a su lado y junto a él
puede haber vida en la tierra.''

      Moyocoyatzin.

Uno que es invisible como la noche e Intangible como el viento, tuvieron cuatro hijos, crearon a Xipe Tótec (Nuestro Señor, El desollado, quien se arrancó la piel para alimentar a la humanidad, vive donde nace el Sol), Tezcatlipoca (Señor del Cielo y Tierra, Dios de la muerte), Quetzalcóatl (Serpiente Emplumada, La Totalidad, Femenino y Masculino, Pecado y Perfección, dualidad humana, es el cuerpo y espiritualidad), y Huitzilopochtli (Colibrí del Sur, dios de las guerras). En esencia los cuatro hermanos representan el norte, el sur, el éste y el oeste, la supremacía de las cuatro eras soles y representantes de los cuatro elementos, tierra, aire, fuego y agua. Han originado cataclismos y la evolución humana y vegetal. Y así con el pasar del tiempo nacieron más dioses y con ello La Leyenda del Quinto Sol.

"Vosotros lo llamáis al que ha de venir, el Mehdi; nosotros, el Quinto Sol. Pero son la misma persona".