Bueno, siguiendo con la complicada idea de actualizar el blog una vez al día minimo, aunque sean actualizaciones del pedo, sin cosas interesantes sudamericanas de flautas de pan y dioses con muchos brazos como conseguiría malacan, o sin estar cargadas de sentimiento y reflexiones ultrasensibles que solo podria escribir Max "Hueleahospital" Demian.

Hoy me he levantado un poco mejor, los cuidados de Madre y un jarabe de color naranja del que no recuerdo el nombre han actuado, eso sumado a que he sido la gloria de hijo y no me he movido de la cama en todo el dia de ayer. Aun tengo pues como esos mocos de alien que dije ayer, pero bastantes menos y estoy empezando con una tos semiseca de fin de traca.


La nota negativa es que a Madre se la ha pasado un poco la fiebre del "tengo un hijo enfermisimo y tengo que cuidarle porque soy su madre bendita" y si, me pregunta y me sube alguna cosa pero ya va viendo que tengo pelos en los cojones y que estoy bastante mejor, bastante ha hecho ya. Mi madre me va recordando a la de wirles y no quiero que sea asi.

Y la nota graciosa es que he ido a destender la ropa hace un rato, ya que Madre se había ido a su rehabilitación de la espalda, y del frío que hacía he sacado los jerseyses y los pantalones de estuco, congelados perdidos, si les ponia contra la pared se quedaban ahi quietos. Siempre me ha molado la ostia la ropa congelada, la coges y es como si alguien la llevara puesta y cuando la estrujas cruje, eso si, siempre que he hecho eso me han echado la bronca porque "se puede partir", ¿Como coño se puede partir la ropa congelada?. Por muy congelada que este es ropa, yo creo que es otra creencia popular de mierda para que de pequeños y no tan pequeños no disfrutemos del placer la ropa congelada.

Aqui os dejo, yo en pijamina, en bata y a 25 grados constantes metido entre una colcha gorda de plumón y tosiendo con cara de pena, mientras vosotros estais trabajando, los que tengan suerte en una oficina que huele a fritanga o en la calle pasando un frio de la puta madre

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