He amanecido alrededor de las 9:30 cuando un tirón de mantas de mi viejo me ha dejado los pezones como admiantum.

- ven, ven mira una cosa (me ha dicho) - padre, no me fio, que un hombre es un hombre en la cama (he dicho yo mientras buscaba mi espray anti violadores que desde el incidente con el atracador y el pajillero, que ya contare, lo tengo en la mesilla)

De una colleja me ha bajado la tontería y se ha arremangado el brazo. Pensando que iba a caer otra ostia me he lanzado debajo de la cama, pero aaaaaaaaah no amigos, desventuras del destino solo me quería enseñar un amasijo sanguinolento en el antebrazo, es decir QUE SE HA TATUADO MI NOMBRE EN ÉLFICO.

Mi señor padre, un hombre respetado en su círculo social, ahora es un marinero-mejillonero...

- padre...es lo más feo que he visto en mi vida, pero agradezco que se tatúe.



Después del shock, han decidido que ya era hora de que dejase de ir descalza por la calle (nunca comprenderán el dulce olor de las converses usadas) y me han arrastrado al ISLAZUL centro infecto de Jenny y calorros donde me han hecho probar absolutamente todo el calzado.

- hija, es que eres de pie estrecho y no te vale nada - mamá, mátame por favor, mátame...

Por fin les he conseguido convencer de que la vida sin botas de putón también es maravillosa, pero no he podido evitar que me hagan la pregunta mágica (recordad que para mis señores padres yo todavía no he pasado de los 8 años, y eso no es verdad, porque mentalmente me quedé en los 12)

- que va a querer la nena para papa noeeeeeeeeeeeeel? - mama, ya sabes que considero estas fiestas mierda capitalista que blao (por un oído y por otro han paseado mis palabras...)

CONTINUARÁ

por cierto, me he comprado un gorro feo